
Para prepararte para el verano desde el punto de vista farmacéutico, es importante mantener una hidratación adecuada, proteger la piel del sol, cuidar la salud ocular y tomar precauciones con los medicamentos.
Aplica protector solar con un factor de protección solar (FPS) alto y reaplicar cada dos horas, especialmente después de nadar o sudar.
Utiliza gafas de sol que bloqueen los rayos UVA y UVB.
Elige ropa que te cubra de la exposición solar, especialmente en horarios de mayor intensidad solar.
Si utilizas medicamentos que aumentan la sensibilidad a la luz solar, consulta con tu médico o farmacéutico para tomar precauciones.
No dudes en preguntar al farmacéutico sobre productos específicos para el verano, como protectores solares, cremas hidratantes, repelentes de insectos, etc.
Asegúrate de tener los medicamentos y productos necesarios para el verano, como analgésicos, antisépticos, etc.
Guarda los medicamentos en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar y la humedad, especialmente durante el verano.

